Proteger tu vida privada
Tu vida privada le pertenece: no solo es la ley, también es un hecho. Al contrario de lo que se podría pensar, los perjuicios sufridos no se deben sistemáticamente a los demás. Tú es, de hecho, el primer actor en el respeto de la vida privada en internet, en relación con la identidad digital. Las primeras informaciones que figuran en la web las ha revelado tú, por ejemplo a través de las redes sociales. Son estas las que contienen más datos sobre ti, de ahí la importancia de ser muy vigilante con los distintos elementos que se publican ahí.
Es cierto que la protección de los datos personales en internet está hoy en el centro de todos los debates, porque esos sitios nos vuelven relativamente locuaces sobre nuestra vida privada. Publicamos tanto nuestras fotos como nuestros estados de ánimo. Evocamos nuestros gustos y preferencias mediante acciones tan simples como pulsar el botón «me gusta» en una página, sea cual sea. Todo eso se puede encontrar y hablará de ti, sin que siquiera se dé cuenta. Haz lo que haz en este tipo de sitios, corre el riesgo de ver esos datos usados con fines que probablemente le molestarán. Ten en cuenta, ante todo, encontrar los medios para proteger su vida privada en internet.

Saber manejar bien las redes sociales
Las redes sociales no son un mal en sí. Basta con saber usarlas y no publicar cualquier cosa sin reflexionar. Mientras te limites a conectarse sin realizar la menor tarea, en efecto no arriesgas gran cosa. Pero en cuanto te pones en acción, puedes ser visto e incluso espiado por casi todo el mundo. La gestión de los datos personales te obliga, por tanto, a ser firme en tu manera de publicar en las redes sociales. Si deseas una protección de la vida privada en internet que sea eficaz, evita incluso publicar fotos si es posible, y limita las interacciones al máximo para no dejar a nadie la oportunidad de usar eso en tu contra.
Ten en cuenta, no obstante, que tu vida privada está protegida por la ley, y que nadie está autorizado a usar tus datos si le pertenecen, ni a tener comentarios difamatorios en tu contra.
El derecho al olvido
Desde 2010 existe la Carta del derecho al olvido, según la cual se pueden gestionar con más facilidad los datos que se publican en la web, señalar abusos y proteger la información personal recabada por las redes sociales, entre otras. Esta carta la adoptaron varios sitios web como Viadeo o Copains d’avant, e incluso Microsoft. En cambio, Facebook y Google, entre otros, no quisieron firmarla, aunque participaron en la reflexión que permitió ponerla en marcha.