Los riesgos de la e-reputación para una marca o un sitio
La e-reputación de las marcas es hoy un verdadero reto económico para ellas. Con la llegada de la web nació una red auténtica y, desde hace unos quince años, la red se ha convertido en un medio de expresión de pleno derecho para cada uno de nosotros. Las opiniones se hacen oír, los foros se llenan, las redes sociales sirven también para expresar acuerdo o desacuerdo, satisfacción o insatisfacción. Y se trata de un sistema tan virtuoso como vicioso para las marcas y los sitios.
Es necesario, en efecto, que cada entidad se sirva de estos vectores de comunicación para evolucionar y obtener una e-notoriedad, criterio importante hoy para perdurar en el mercado. Sin embargo, eso puede volverse rápidamente en su contra en cuanto las opiniones son desfavorables, sean justas o no. El internauta que toma conocimiento de la e-reputación de las marcas, de los productos y de los dirigentes no buscará necesariamente verificar cada vez la veracidad de los comentarios que encuentre. Los acogerá a menudo tal cual, y eso es muy perjudicial para las marcas y los sitios concernidos. Hay que llegar, por tanto, a comprender los entresijos de la e-reputación de las marcas poniendo en marcha distintos medios orientados a contrapesar ciertos datos.

La percepción que se tiene de usted
¿Qué hace el consumidor cuando descubre una marca y esta le interesa? Hoy irá directamente a la web para saber más, y lo mismo ocurre con los sitios web. Esa búsqueda de información suele ser fructífera, porque la red lo dice todo sobre todo. Pero no siempre dice la verdad, y una mala e-reputación de las marcas tiene una influencia directa sobre el consumidor y sobre sus reflejos. Este será receloso si aún no le conoce y se da cuenta de que algunos clientes se han quejado, esté justificado o no. Y, sin embargo, su e-notoriedad es necesaria para que pueda hacer perdurar su negocio.
En torno al buzz
Las grandes marcas con una notoriedad importante sufren, por su parte, la presencia en la web de ciertos anuncios impactantes que perjudican de forma profunda su reputación, y no solo la electrónica. Esas informaciones pretenden bajar la popularidad mediante bad buzz de repercusiones inmediatas, que pueden dar muy rápido la vuelta a la web gracias a las redes sociales. Así, la reputación de un sitio de internet o de una marca cuelga de un hilo y puede desgastarse muy rápido con algunos anuncios llamativos bien elegidos.