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Suplantación de identidad y homonimia en Internet: ¿cómo protegerse?
A comienzos de este año 2015, para muchas personas que comparten apellido con uno de los tres terroristas que actuaron en Francia, Amedy Coulibaly y los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, la vida cotidiana se convirtió en un calvario. Desde que se hicieron públicos los nombres de los autores de los atentados de París contra Charlie Hebdo y el supermercado kosher, algunos homónimos no han dejado de ser objeto de insultos, amenazas o acoso telefónico. La actualidad ha vuelto a poner en primer plano los problemas ligados a la homonimia en uno de sus aspectos más crueles.
Pero estos problemas no constituyen más que una pequeña parte de los que sufren las víctimas de suplantación de identidad. Cada año, en Francia, más de 300 000 personas ven cómo su identidad se utiliza sin su consentimiento. Un fenómeno ampliamente amplificado por la Web. La suplantación de identidad y la homonimia en internet constituyen así peligros en constante mutación.
Suplantación de identidad y homonimia en internet: las celebridades, un blanco predilecto
En el caso de las celebridades, acostumbradas a ser mencionadas y criticadas, la suplantación de su identidad plantea a menudo un problema cuando va más allá de la simple parodia. Su imagen puede verse afectada en cuanto el gran público les atribuye declaraciones de las que no son autores. Michel Sardou fue la última víctima de un fenómeno ampliamente generalizado y facilitado por Internet(1). De hecho, presentó una denuncia por suplantación de identidad digital con el fin de intentar remontar hasta el origen de una carta xenófoba dirigida a François Hollande y difundida en su nombre.
Las redes sociales están a menudo en el origen de casos espectaculares de suplantación de identidad de celebridades, que suelen ser blancos predilectos. En 2013, a Gérard Lanvin también le atribuyeron una carta dirigida al Presidente de la República que circulaba por la red, lo que le llevó a emprender acciones judiciales para que se identificara a los responsables(2). Por su parte, Philippe Risoli, el antiguo presentador de El Precio Justo, logró el cierre de falsas cuentas de Twitter y Facebook en las que se manipulaban su imagen y su nombre con un humor dudoso.
Suplantación de identidad y homonimia en internet: los hackers preparan el terreno para la suplantación de identidad
A menudo, cuando se produce una suplantación de identidad, los autores de este delito buscan acceder a información personal. Así, a finales del mes de noviembre, Sony Pictures fue víctima de un ciberataque devastador(3). Unos hackers paralizaron los sistemas informáticos y robaron datos sensibles, entre ellos películas inéditas y conversaciones electrónicas privadas. Además, hicieron públicas informaciones relativas a la vida privada y a los correos electrónicos de los empleados de la empresa, lo que supuso una ganga para los ciberdelincuentes capaces de sacar provecho de tales datos personales. A estos ya solo les quedaba recopilar las direcciones, los números de pasaporte, de seguridad social o los datos completos de las tarjetas de crédito que les servirían, por ejemplo, para solicitar un crédito a nombre de la persona cuyos datos personales habían sido difundidos(4).
Mensaje de Sony a sus empleados
Estos acontecimientos llevaron a Sony Pictures a crear un plan de emergencia en el que, en un primer momento, los empleados debían reducir al mínimo su uso de internet, prescindiendo del correo electrónico y de la mensajería instantánea en su comunicación interna. También se les ofrecieron servicios de protección de su identidad, principalmente para que se protegieran y estuvieran preparados ante las consecuencias de una eventual suplantación de la misma. Por último, para completar su defensa, y por iniciativa propia, muchos empleados no dudaron en recurrir a plataformas como la propuesta por Lifelock Inc. (empresa estadounidense cotizada en bolsa en el NYSE y con unos ingresos de 369 millones de dólares), un sistema de protección contra el robo de identidad especialmente popular en Estados Unidos. Estos empleados de Sony Pictures se vieron obligados a formarse a gran velocidad en la problemática de la suplantación de identidad, al encontrarse en una situación incierta en la que la probabilidad de ser víctimas de ella era mucho mayor que para el internauta medio.
¿Cómo reducir los riesgos de suplantación de identidad?
Pero para cualquier persona que utilice Internet, con fines profesionales o personales, y con el fin de prevenir de la mejor manera posible los riesgos y las consecuencias de la suplantación de identidad, conviene ser plenamente consciente de que, en la red, los datos personales, las compras, las relaciones, los comentarios y las publicaciones, etc., todos estos elementos forman también, de cierto modo, parte de uno mismo: nos definen digitalmente.
Para abordar correctamente los problemas de atribución y de control de una identidad digital, hay que distinguir dos niveles de vulneración que dan lugar a respuestas distintas:
- Para evitar la suplantación de identidad resulta esencial seguir unas normas de seguridad personal. Así, sistemas como los que propone Lifelock facilitan el cumplimiento de las medidas que hay que adoptar para proteger la propia identidad, en particular para vigilar el estado de las cuentas bancarias o un eventual uso fraudulento de los nombres, direcciones postales y demás datos sensibles que podrían acabar en el mercado negro online. Tales plataformas se encargan de detectar cualquier utilización anómala de sus datos personales en Internet y en las bases de datos públicas con el fin de alertarle rápidamente para que pueda contrarrestar sus efectos negativos lo antes posible.
Lifelock ofrece un sistema de protección de la identidad
- Para protegerse de una homonimia perjudicial, el enfoque es sensiblemente distinto al que se pone en marcha contra la suplantación de identidad. En pocas palabras, habrá que diferenciarse, ser proactivo y reconquistar el espacio ocupado por el otro(5). Se buscará, por ejemplo, mostrar las propias diferencias, por mínimas que sean (fotos, títulos, actividad profesional, información geográfica, etc.), estando además presente en el mayor número posible de redes sociales, con el fin de multiplicar las posibilidades de que el propio perfil aparezca bien posicionado en los resultados de los principales motores de búsqueda.
Los principales retos de la protección de la identidad se sitúan, por tanto, aguas arriba, en el terreno de la prevención, pues, una vez causado el daño, las víctimas disponen de pocas alternativas. Evidentemente, en primer lugar podrán recurrir a la ley y a su aplicación. Así, el flamante nuevo delito de suplantación de identidad digital dio lugar a una primera sentencia a favor de Rachida Dati en diciembre de 2014, contra el creador de un falso «sitio oficial» de la diputada-alcaldesa(6). Los dos acusados habían aprovechado una brecha de seguridad en el sitio oficial de la eurodiputada para crear un sitio que permitía a los internautas redactar falsos comunicados de prensa «gratuitos ofrecidos por Rachida Dati» insertando en ellos el texto de su elección.
No obstante, para llegar hasta ahí y para que la denuncia sea tenida en cuenta por la justicia, es necesario estar en condiciones de aportar elementos de prueba que permitan remontar hasta el autor de la infracción.
Suplantación de identidad y homonimia en internet: supresión de los resultados de búsqueda que le conciernen
Antes de pasar por la justicia, es posible solicitar la supresión de los resultados de búsqueda que le conciernen. Este derecho se ha visto reforzado gracias al respaldo dado al derecho al olvido digital y a la desindexación de los resultados de búsqueda de Google por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en mayo de 2014. Sin embargo, Google dispone de cierto margen de interpretación y, en el caso de Francia, solo el 51 % de las URL transmitidas han sido objeto de desreferenciación(7). También en este punto, los tribunales irán definiendo, a medida que se sucedan los procesos, los límites de este nuevo derecho. Google es libre de juzgar cada solicitud que se le presenta, pero en enero de 2015 el motor de búsqueda fue condenado por la justicia por no haber hecho respetar el derecho al olvido de una internauta a quien la referencia a una antigua condena por estafa le perjudicaba(8). Esta decisión permitirá al gigante californiano seguir afinando su criterio en cuanto al tratamiento que debe darse a estas solicitudes.
En conclusión, para preservar la integridad de su identidad digital, cada uno debe optar por una gran responsabilidad personal. Si bien resulta indispensable contar con el acompañamiento de expertos para restablecer su identidad o hacer frente a los perjuicios sufridos a causa de una suplantación de identidad, las víctimas deben ante todo armarse de valor, ya que en ocasiones tendrán que demostrar que realmente son ellas mismas, y el restablecimiento de su imagen, así como la reapropiación de su identidad, puede llevar tiempo.
Fuentes:
(3) http://en.wikipedia.org/wiki/Sony\_Pictures\_Entertainment\_hack
(6) https://www.village-justice.com/articles/Delit-usurpation-identite,18790.html
(7) https://www.journaldugeek.com/2014/10/13/google-droit-a-loubli-la-france-premiere/
(8) https://www.journaldugeek.com/2015/01/16/france-1ere-condamnation-google-non-respect-droit-a-loubli/
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Equipe Semji


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